Me compré un cuaderno ayer. A partir de hoy voy a escribir ahí todo lo que se me antoje plasmar en él. Conociéndome, en un par de semanas este cuaderno va a terminar directo a la basura. En fin.
Me llego un sms de un número que no tengo agendado en mi celular, pero que me lo conozco perfectamente de memoria. En realidad no tan de memoria: reconozco los dos ceros que están al lado del "+5411..." y el último dígito, que también es cero. El mensaje era de Magui, preguntándome por que no le di pelota la semana pasada, en el campamento, que se puso mal y bla bla bla. No le respondi. Por más que quiera, no puedo tenerla en mi vida. Ni como amiga ni como nada. Ella debería entenderlo.
Averiguando acerca de como anotarme para el curso de ingreso de la facultad, llegué a entender que tengo que tener el analítico de secundaria o, en su defecto, una constancia que rectifique que el analítico está en trámite, o algó así. Que rompedura de huevos!!!
Hablando de cosas que te hinchas las pelotas, tengo que hacer unos trámites en capital pero tengo una fiaca terrible. Otra no queda. Mejor voy saliendo para allá...
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