No creí que volvería a escribir, realmente. Es que escribir nunca fue mi hobby; de hecho solía escribir solamente en el colegio. Lo que pasa es que tengo la necesidad de desahogarme un poco. Quizás esto me ayude...
Hace unos días acompañé a mi hermana al campamento que habían organizado los maestros de su escuela. Creí que iba a estar bastante aburrido. Imaginaba que iba a estar yo solo junto con un montón de chicos de 8 años y con docentes infumables, pero por suerte no fue así. Parientes de los compañeros de Melanie también acudieron al "evento". Gente buena onda, con la que compartimos buenas charlas y teníamos muchos intereses en común.
Prendimos una fogata, tocamos la guitarra, cantamos, reímos, contamos anécdotas terroríficas, nos asustamos. Las típicas costumbres en un campamento.
Estuvo bueno y me divertí pero el fondo sentía como un nudo en el pecho, como si mi corazón estuviera helado. Es una sensación que conocía muy bien y pensé que no la iba a sentir nunca más. Es la sensación que siento cuando la veo a ella, con sus hermosos ojos azules y su cabello rubio. Esa sensación que siento cuando la veo caminar. Cuando la veo reirse, o enojarse. Esa sensación que siento cuando la escucho hablar, o cantar. Una sensación helada que solía ser muy cálida. Es así como me siento cuando la veo a Magalí.
A Magui la conozco desde que tengo memoria. Fuimos juntos al jardín de infantes, preescolar, a la primaria... Bueno, fue mi compañera hasta polimodal. Siempre estuve enamorado de ella, desde que la conozco. Todavía recuerdo la primera vez que la vi, cuando tenía 5 años. La niña más bonita y buena de la salita. Fuimos muy buenos amigos en ese entonces. Lo fuimos durante muchos años, hasta que metí la pata.
Tuve un ataque de "sincericidio" el año pasado y le dije todo lo que sentía por ella, arriesgando tanto años de amistad. Su respuesta, obviamente, fue negativa; sino no estaría escribiendo todo esto. Me había dicho que no estaba preparada para una relación y que siempre me vio como un amigo. Y finalizó el rechazo con un "¿tenías sentimientos? Siempre fuiste tan frío con todos, conmigo inclusive..." Sonaba como reproche pero que se yo. Ojalá lo hubiera sido.
"Esta bien", pensé. "Lo voy a superar". "Igual no pasa nada. Todo sigue igual y quiere que seamos amigos". Hasta ahí todo bien hasta que se puso de novia a la semana con un chico del otro curso. Simplemente no lo soporté. No podía mirarla a los ojos, aunque quisiera. Dejé de hablarle.
Creí que no la volvería a ver nunca más pero que iluso fui. Magalí es hermana mayor de un compañerito de mi hermana menor. Tuvo la misma brillante idea que yo de acompañar a su hermano al campamento.
Las vueltas de la vida, che.
Traté de no cruzarme con ella. Me hice el boludo cada vez que pasaba cerca mio. No se si no me reconoció o si también se hacía la sota.
Descartando eso, después estuvo muy lindo el campamento. Descartando los mosquitos también.
En fin. Ahora si, me imagino, que no la voy a ver más. Siento que la superé un poco. Como que lo que sentía por ella era mucho más fuerte años atrás, pero también siento que por más que pasen los días, por más que me ponga de novio con 10 chicas de acá en adelante; Magui siempre va a ocupar un espacio en mi corazón.
Soy un pelotudo con todas las letras.